De cómo perdí la confianza en los seguros

Yo pensé que contratando un seguro iba a estar completamente cubierta en cualquier tipo de siniestro, más aún porque me di a la tarea de buscar un seguro que se adaptara a mis necesidades, que me cubriera completamente bajo cualquier circunstancia, cosa que no me fue difícil por ser madre y esposa, lo que a decir de la aseguradora representa un riesgo más bajo.

Así contraté mi póliza del seguro y cada día al salir, si bien no manejaba descontroladamente por mis hijos, sí tenía menos preocupaciones. Un día cuando venía de recoger a uno de ellos, pasamos por una incorporación en la que yo tenía la preferencia por ir en la avenida grande; no frené por completo pero sí reduje la velocidad, al ver que nadie venía seguí mi camino cuando de repente un coche compacto salió de mi lado izquierdo y me golpeó a la altura de la puerta. Nos orillamos para ajustar los detalles.

Ya estando ahí no pude evitar reclamarle la falta de precaución, a lo que el pidió disculpas admitiendo que había sido error suyo por no fijarse. Llegaron los seguros y cada ajustador tomó las fotos de cada uno de los coches, hablaron con los conductores, luego hablaron entre ellos y nos pidieron declarar. Para mi sorpresa, el hombre que había golpeado mi coche había cambiado de parecer asegurando ahora que la culpa era mía por no haberme fijado en si venía o no otro coche. Pensé que no importaría mientras mi seguro me diera la razón, lo que me causó gran sobresalto cuando descubrí que mi seguro le daba la razón a la otra persona diciendo que no pagaría mi deducible ya que no cubría mi accidente por la manera en la que sucedió.

Mi coraje no podía ser más grande, me sentía robada y engañada ya que mi carril era el correcto, mi velocidad fue la indicada y siendo la otra persona quien salió de la nada me sentí en un abuso, sin embargo cuando la aseguradora ofreció que nos arregláramos los dos conductores ahí mismo sin tener que hacerlo más grande pensé que era el colmo. Llamé a un colega abogado para que me diera algo de asesoría al respecto, a lo que él me dijo que las aseguradoras a veces tienen un amparo para no cubrir este tipo de accidentes en donde va de por medio una violación de la ley de tránsito.

Claro que cancelé mi póliza con esa aseguradora y tuve que pagar mi golpe y el deducible del otro coche. Definitivamente una historia de terror.

Deja un comentario